¿Una persona con autismo de grado tres puede ser diagnosticada también de trastorno del desarrollo del lenguaje?
El trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la adquisición y el uso del lenguaje durante la infancia. De forma sencilla, puede manifestarse de las siguientes maneras:
- Expresiva: cuando dificulta la producción del habla.
- Comprensiva: cuando afecta la comprensión del lenguaje.
- Mixta: cuando impacta en ambas áreas.
Por otro lado, el trastorno del espectro autista (TEA) de nivel 3 se refiere a personas que requieren un apoyo muy elevado en su vida diaria. En estos casos, el propio autismo suele implicar dificultades en el desarrollo del lenguaje, por lo que esta característica se incluye como un especificador dentro del diagnóstico.
Sin embargo, tanto el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) como la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) permiten diagnosticar un trastorno del desarrollo del lenguaje además del autismo cuando las dificultades lingüísticas son más graves de lo que cabría esperar por el autismo en sí. Pero si estas alteraciones del lenguaje se consideran propias del contexto del autismo, deben señalarse únicamente como un especificador en el diagnóstico.
Así pues, si un niño con autismo de nivel 3 presenta problemas de lenguaje especialmente intensos o desproporcionados —por ejemplo, errores gramaticales o fonológicos muy marcados—, puede añadirse el diagnóstico de trastorno del desarrollo del lenguaje junto al de autismo.
